Alcoholismo
El consumo que empezó siendo social y se volvió el centro de todo. Trabajamos la desintoxicación con supervisión médica y la raíz emocional del consumo.
- Desintoxicación supervisada
- Terapia individual y grupal
- Prevención de recaídas
Centro residencial · Método Minnesota · Santiago, N.L.
Tratamos la adicción al alcohol, a las drogas y a la ludopatía como lo que es: una enfermedad tratable. Con un equipo clínico multidisciplinario, el programa de 12 pasos y el acompañamiento de tu familia, la recuperación es posible.
Para ti, que buscas ayuda para alguien que quieres
La mayoría de las llamadas que recibimos no vienen de la persona que consume, sino de una madre, una esposa, un hermano. Si reconoces varias de estas señales, no estás exagerando: es momento de hablar con alguien.
Programas residenciales
Cada adicción tiene su propia dinámica, pero todas responden al mismo principio: son enfermedades tratables cuando se atienden con método, comunidad y constancia.
El consumo que empezó siendo social y se volvió el centro de todo. Trabajamos la desintoxicación con supervisión médica y la raíz emocional del consumo.
Cocaína, cristal, mariguana, medicamentos controlados y otras sustancias. Un plan clínico individualizado según la sustancia, el tiempo de consumo y la historia de cada persona.
La adicción al juego y a las apuestas es tan real como cualquier sustancia: mismo circuito, mismas consecuencias. La tratamos con la misma seriedad clínica.
Nuestro modelo clínico
Nacido en la década de 1950 y perfeccionado por más de 70 años, el Método Minnesota integra medicina, psicología y el programa de 12 pasos en un solo modelo de tratamiento. Es el enfoque más adoptado por los centros de rehabilitación serios en el mundo.
"La adicción es una enfermedad. No tiene cura conocida, pero sí tiene recuperación."Principio central del modelo
No es falta de voluntad ni un defecto moral. Es una condición crónica y progresiva que se trata clínicamente — y que responde al tratamiento.
La estructura probada de Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos, integrada al trabajo terapéutico diario dentro del centro.
Médicos, psicólogos, terapeutas y consejeros en recuperación trabajan el mismo caso desde ángulos distintos, con un solo plan.
La adicción enferma a toda la familia. Por eso la familia también se trata, se informa y se acompaña — no solo espera afuera.
La recuperación no termina con el alta. El seguimiento posterior y la red de apoyo sostienen la sobriedad a largo plazo.
Cómo empezar
Sabemos que dar el primer paso es lo más difícil. Por eso lo hicimos simple: una llamada basta para poner todo en marcha.
Cuéntanos qué está pasando. Un orientador te escucha, resuelve tus dudas y te dice con honestidad si somos la opción correcta. Sin compromiso.
Nuestro equipo médico y psicológico valora el caso: sustancia, tiempo de consumo, salud general y contexto familiar. De ahí sale el plan.
Coordinamos el ingreso al centro de forma digna y segura. Desde el primer día hay estructura: atención médica, terapia y comunidad.
Al concluir el programa residencial, el cuidado continúa: sesiones de seguimiento, grupos de apoyo y acompañamiento a la familia.
Dentro de MonteCristo
Al pie de la montaña, en Santiago, N.L. La recuperación necesita estructura, pero también necesita un entorno que devuelva la calma. Así se ve el lugar donde vivirá su proceso.
Programa familiar
La adicción no enferma a una persona: enferma a toda la casa. Durante años, la familia aprende a vivir en alerta, a encubrir, a cargar culpas que no le corresponden. Por eso el tratamiento las incluye desde el primer día.
Es la situación más común que atendemos. Te orientamos sobre cómo hablar con tu familiar y, cuando el caso lo amerita, te acompañamos en el proceso de intervención con un profesional.
Recibir orientación gratuitaPreguntas frecuentes
El primer paso
No tienes que llegar con las respuestas. Llega con lo que tienes: la preocupación, las dudas, el cansancio. Nosotros te ayudamos con el resto.
Un orientador te llamará en el horario que elegiste, desde un número local y con total discreción. Mientras tanto, si lo necesitas, estamos al 81.2003.8099.